El caso se cierra.
Las consecuencias permanecen.
Todos llegan a La Tercera Puerta después de encontrar cerradas todas las demás.
La policía puede investigar un delito. Los tribunales pueden dictar una sentencia. Los abogados pueden defender una causa…
Personas a las que nadie cree. Testigos a los que conviene desacreditar. Mujeres que no pueden marcharse. Familias atrapadas por una firma. Pueblos arrasados por la negligencia de los poderosos.
Gente corriente enfrentada a empresas, patrimonios y redes de poder capaces de convertir el abuso en un procedimiento aparentemente legal.
La empresa de Bruno Sagarra y su equipo investigan lo que las autoridades o los periodistas no investigan, reconstruyen lo que otros han borrado con cuidado, y documentan una verdad que alguien pagó muy caro para que no existiera.
Y a veces imparten justicia.
Haritzaldea – OYARZUN
Hay lugares que conservan lo que una familia intenta olvidar.
Bruno Sagarra tenía nueve años cuando sus padres murieron en un accidente.
Pero hay recuerdos que dejan de encajar. Documentos que no deberían existir. Silencios familiares que esquivan siempre el mismo punto.
Una puerta tapiada en Haritzaldea que nadie está dispuesto a explicar.
Cada novela de La Tercera Puerta resuelve un caso nuevo. Y, sin buscarlo, recupera una pieza de ese pasado.
Una historia enterrada que atraviesa toda la serie y que obliga a Bruno a preguntarse cuánto de su vida, de su herencia, de sus propias decisiones, se construyó sobre una mentira que otros eligieron por él.
Las novelas de La Tercera Puerta presentan un nuevo caso con su propio desarrollo y resolución.
Pero las decisiones de Bruno Sagarra, la evolución de su equipo y el misterio de su familia continúan de un libro al siguiente.
Puedes comprender cada investigación por separado. La experiencia completa está pensada para leerse en orden.
No tendrás que leer el siguiente libro para descubrir cómo termina el caso.
Sí para saber qué consecuencias ha dejado.